Preguntas sobre Dominos

Las preguntas que surgen antes de la primera ronda de Dominos: por qué nadie roba, cuándo se puede pasar, cuándo cuenta la mano del compañero y qué juega la mesa por ti cuando se agota el tiempo.

Descubrir el juego

¿En qué consiste Dominos?

Es un juego de dominó para cuatro, en dos equipos de dos: tu compañero es el jugador sentado frente a ti. Cada uno, en su turno, prolonga una fila común por uno de sus dos extremos, con una ficha que lleve el mismo número que ese extremo.

Una ronda termina cuando un jugador coloca su última ficha, o cuando ya nadie puede colocar. En cada ronda suma un solo equipo, y el primero que alcanza el objetivo de la mesa gana la partida.

¿Cuántos jugadores pueden jugar?

Cuatro exactamente, ni más ni menos: dos equipos de dos compañeros sentados frente a frente. El anfitrión solo puede empezar la partida cuando los cuatro sitios están ocupados, y los sitios siguen el orden de llegada a la mesa.

El turno va siempre al jugador de al lado, de modo que los equipos se alternan: después de ti juega un adversario, luego tu compañero y luego el otro adversario.

¿Por qué no hay fichas para robar?

Porque se reparten todas las fichas: las veintiocho del juego de doble seis, siete por jugador, sin dejar nada en reserva. Nadie roba nunca, y una mano solo puede disminuir. Todo se vuelve a repartir en cada ronda.

Eso es lo que hace de Dominos un juego de deducción. Cada ficha está en una mano o en la fila: lo que se ha colocado, el número de fichas que le queda a cada uno y las veces que alguien se ha pasado en la ronda te dicen poco a poco lo que los demás tienen todavía. Es también lo que hace posible una ronda cerrada.

En tu turno

¿Quién empieza y por qué rota la apertura?

En la primera ronda empieza el jugador que tiene el doble seis. Abre con la ficha que prefiera: no está obligado a colocar el doble seis, que solo sirve para designar quién empieza.

Después, la apertura le corresponde al jugador sentado al lado de quien abrió la ronda anterior, fuera cual fuera su resultado. Así, en cuatro rondas, cada uno abre exactamente una vez, y quién empieza nunca depende de la puntuación.

¿Puedo pasar cuando quiera?

No. Solo se pasa cuando ninguna ficha de la mano encaja en ninguno de los dos extremos, y en ese caso hay que pasar. El botón «Pasar» sigue visible durante todo tu turno, pero aparece en gris mientras puedas colocar. Quien abre la ronda nunca pasa.

Pasar no tiene nada de discreto: toda la mesa ve con qué números te has pasado, y deduce que no tienes ninguno. La pantalla lo deja escrito junto al nombre de cada uno durante toda la ronda: «Se pasó con cinco y dos».

¿Qué pasa si no juego a tiempo?

Cada turno dura como máximo cuarenta y cinco segundos, y la pantalla te dice cuántos te quedan. Cuando se agota ese tiempo, la mesa juega por ti: coloca una ficha de tu mano que encaje en la fila —la primera que encuentra, no necesariamente la que tú habrías elegido— o pasa si no encaja ninguna.

Nunca busca la mejor jugada: solo hace avanzar la partida, sin decidir en tu lugar lo que tu equipo habría querido jugar.

Contar los puntos

¿Cuándo cuenta la mano de mi compañero?

Cada ficha vale la suma de sus dos mitades: el doble seis vale doce puntos, y la doble blanca, cero. Cuando un jugador coloca su última ficha, su equipo suma los puntos que quedan en las manos de los dos adversarios. Lo que conserva su compañero no entra en la cuenta: no da nada, y tampoco cuesta nada.

La mano de tu compañero solo cuenta si la ronda queda cerrada. Cada equipo cuenta entonces los puntos de sus dos manos, de modo que sus fichas se añaden a las tuyas, y suma el equipo con menos puntos en sus manos.

¿Qué pasa cuando ya nadie puede colocar?

Cuando los cuatro jugadores pasan uno tras otro, la ronda queda cerrada. Cada equipo cuenta los puntos de sus dos manos, y el que tiene menos suma el total del otro.

En caso de empate exacto, la ronda es para el equipo que colocó la última ficha, y la pantalla de fin de ronda lo dice con todas las letras. Lo que se gana es lo mismo sea cual sea el equipo designado: el empate solo decide quién suma. Como en cada ronda suma un solo equipo, una partida nunca termina en empate.

¿Cómo se elige el objetivo de la partida?

Lo fija el anfitrión antes de empezar la partida: cien puntos por defecto, y de cincuenta a quinientos, de cincuenta en cincuenta. Una vez empezada la partida, ya no cambia, y la pantalla de juego lo recuerda en el encabezado.

Gana el primer equipo que lo alcanza al final de una ronda, y los puntos que lo superan cuentan en su puntuación.

En la mesa

¿Cómo abro una mesa de Dominos?

Por ahora, las mesas de Dominos se abren solo por invitación, y no aparecen en la sala pública. Si te han dado un código, introdúcelo desde la página de inicio para unirte a la mesa: el anfitrión empezará la partida cuando haya cuatro jugadores en la mesa.

¿Se puede jugar con robots?

No. Ningún robot del sitio sabe jugar todavía a Dominos, y una mesa no puede completarse con ellos: hacen falta cuatro personas para empezar una partida.

¿Qué pasa si pierdo la conexión?

Conservas tu sitio y tu mano, y la partida sigue sin esperarte. En tu turno, la mesa solo te deja cinco segundos, y luego juega por ti como si se hubieran agotado tus cuarenta y cinco segundos.

Al volver, encuentras la ronda tal como está, incluidas las veces que se ha pasado cada uno. Volver a conectarse no alarga el turno en curso: el tiempo perdido durante el corte no se te devuelve.

Por ahora, una partida de Dominos no cuenta ni para el progreso ni para la clasificación. Las preguntas sobre la cuenta, la tienda o la privacidad valen para todos los juegos del sitio. Están en las preguntas frecuentes generales.