Quatro

Reúne cuatro cartas del mismo valor, avisa a tu compañero con una seña que nadie más conoce y deja que sea él quien cante «¡Quatro!». Los adversarios, mientras tanto, vigilan tus señas para cantar contra tu equipo.

Quatro se juega con cuatro, seis u ocho jugadores, en equipos de dos compañeros sentados frente a frente. No hay turnos: cada uno pone una carta en el centro y se lleva otra, sin esperar a nadie, hasta tener cuatro cartas del mismo valor.

Tener el cuarteto no basta. Antes de cada ronda, los dos compañeros acuerdan una seña que nadie más conoce, y es el compañero —nunca quien tiene el cuarteto— quien canta «¡Quatro!». Mientras tanto, los demás equipos ven pasar las señas y buscan el momento justo para cantar «¡Contra!».

Una ronda dura como máximo tres minutos, y el primer equipo que llega a cinco puntos gana la partida. Las reglas detallan cada caso: la espera entre dos intercambios, qué pasa cuando nadie quiere el centro y lo que cuesta un «¡Quatro!» de más.